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“Carta a María”, de Arturo Pérez-Reverte

28 febrero, 2008

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Estaba yo en segundo de bachillerato, en clase de latín con uno de los mejores profesores que he tenido y tendré en mi vida, José Hernández Vizuete, “Pepe”, cuando él se disponía a darnos clase habitual que teníamos.

A Pepe le gustaba mucho inculcarnos pequeñas píldoras de cultura, al margen del dativo o del rosa-rosae-rosam que estaban incluidas en el temario. De vez en cuando nos sorprendía hablando de la situación que vivía en aquellos momentos Argentina con noticias impresas directamente de la web del diario Clarín; otras veces venía explicándonos toda la cultura grecorromana de manera interesantísima; y otras, como en esta ocasión, nos traía artículos de opinión del algún dominical que él consideraba interesante e instructiva para la clase.

Es el caso del artículo que voy a copiar a continuación. Lo tengo guardado desde hace una barbaridad de años, en un papel fotocopiado ya bastante perjudicado por el tiempo pero que conserva siempre la esencia de lo que mi profesor, porque en la vida tendré uno mejor, nos quería transmitir.

Carta a María, por Arturo Pérez-Reverte.

Tienes catorce años y preguntas cosas para las que no tengo respuesta. Entre otras razones, porque nunca hay respuestas para todo. Y además, he pasado la vida echando la pota mientras oía a demasiados apóstoles de vía estrecha, visionarios y sinvergüenzas que decían tener la verdad sentada en el hombro. Yo sólo puedo escribirte que no hay varitas mágicas, ni ábrete sésamos. Esos son cuentos chinos. De lo que sí estoy seguro es de que no hay mejor vacuna que el conocimiento. Me refiero a la cultura, en el sentido amplio y generoso del término: no soluciona casi nada, pero ayuda a comprender, a asumir, sin caer en el embrutecimiento, o en la resignación. Con ello quiero sugerirte que leas, que viajes, y que mires.

Fíjate bien. Eres el último eslabón de una cadena maravillosa que tiene diez mil años de historia. De una cultura originalmente mediterránea que arranca de la Biblia, Egipto y la Grecia clásica, que luego se hace romana y fertiliza al Occidente que hoy llamamos Europa. Una cultura que se mezcla con otras a medida que se extiende, que se impregna de Islam hasta florecer en la latinidad cristiana medieval y el Renacimiento, y luego viaja a América en naves españolas para retornar enriquecida por ese nuevo y vigoroso mestizaje, antes de volverse Ilustración, o Fiesta de las Ideas, y Ochocentismo de revoluciones y esperanzas. 0 sea, que no naciste ayer.

Para conocerte, para comprender, lee al menos lo básico. Estudia la Mitología, y también a Homero, y a Virgilio, y las historias del mundo antiguo que sentó las bases políticas e intelectuales de éste. Conoce al menos el alfabeto griego y un vocabulario básico. Estudia latín si puedes, aunque sólo sea un año o dos, para tener la base, la madre del universo en que te mueves. Da igual que te gusten las ciencias: ten presente – como siempre recuerda Pepe Perona, mi amigo el maestro de Gramática -, que Newton escribió en latín sus Principia Mathematica, y que hasta Descartes toda la ciencia europea se escribió en esa lengua. Debes hablar inglés y francés por lo menos, chapurrear un poco de italiano, y que el estudio del gallego, del euskera, del catalán, que tal vez sean tus hermosas y necesarias lenguas maternas, no te impida nunca dominar a la perfección ese eficaz y bellísimo instrumento al que aquí llamamos castellano y en todo el mundo, América incluida, conocen como español. Para ello, lee como mínimo a Quevedo y a Cervantes, échale un vistazo al teatro y la poesía del Siglo de Oro, conoce a Moratín, que era madrileño, a Galdós, que era canario, a Valle-Inclán, que era gallego, a Pío Baroja, que era vasco. Rastrea sus textos y encontrarás etimologías, aportaciones de todas las lenguas españolas además de las clásicas y semíticas. Con algunos de ellos también aprenderás fácilmente Historia, y eso te llevará a Polibio, Herodoto, Suetonio, Tácito, Muntaner, Moncada, Bernal Díaz del Castillo, Gibbon, Menéndez Pidal, Elliot, Fernández Álvarez, Kamen y a tantos otros. Ponlos a todos en buena compañía con Dante, Shakespeare, Voltaire, Dickens, Stendhal, Dostoievski, Tolstoi, Melville, Mann. No olvides el Nuevo Testamento, y recuerda que en el principio fue la Biblia, y que toda la Historia de la Filosofía no es, en cierto modo, sino notas a pie de página a las obras de Platón y Aristóteles.

Viaja, y hazlo con esos libros en la intención, en la memoria y en la mochila. Verás qué pocos fanatismos e ignorancias de pueblo y cabra de campanario sobreviven a una visita paciente a El Escorial, a una mañana en el museo del Prado, a un paseo por los barrios viejos de Sevilla, a una cerveza bajo el acueducto de Segovia. Llégate a la Costa de la Muerte y mira morir el sol como lo veían los antiguos celtas del Finis Terrae. Tapea en el casco viejo de San Sebastián mientras consideras la posibilidad de que parte del castellano pudo nacer del intento vasco por hablar latín. Observa desde las ruinas romanas de Tarragona el mar por el que vinieron las legiones y los dioses, intuye en Extremadura por qué sus hombres se fueron a conquistar América, sigue al Cid desde la catedral de Burgos a las murallas de Valencia, a los moriscos y sefardíes en su triste y dilatado exilio. En Granada, Córdoba, Melilla, convéncete de que el moro de la patera nunca será extranjero para ti. Y sitúa todo eso en un marco general, que también es tuyo, visitando el Coliseo de Roma, la catedral de Estrasburgo, Lisboa, el Vaticano, el monte San Michel. Tómate un café en Viena y en París, mira los museos de Londres, descubre una etimología almogávar en el bazar de Estambul o una palabra hispana en un restaurante de Nueva York, lee a Borges en la Recoleta de Buenos Aires, sube a las pirámides de Egipto y a las mejicanas de Teotihuacán. Si haces todo eso o al menos sueñas con hacerlo, conocerás la única patria que de verdad vale la pena.

Habrán pasado como siete u ocho años desde que leí por primera vez este texto. De vez cuando, cuando siento que la vida a veces se va por donde no quiero o simplemente me apetece un chute de positivismo ante el mundo que estamos destruyendo, leo este texto y se me sigue erizando la piel.

Hoy he vuelto a leerlo y me he vuelto a acordar de Pepe, el profesor al que siempre tendré verdadero respeto y admiración.

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30 comentarios leave one →
  1. 28 febrero, 2008 22:45

    Enorme articulo del, posiblemente, mejor columnista de España. Cada artículo de Pérez-Reverte es una pequeña joya. Lástima que no me aporte nada com persona. Una preciosidad de texto.

  2. 1 abril, 2008 02:59

    A mí me marcó desde el colegio. Siempre que me acuerdo, vuelvo a leerlo.

  3. 25 junio, 2008 10:26

    Uno de los mejores articulos que he leido,me dan ganas de coger la mochila e irme a dar la vuelta al mundo a conocer todo lo que siempre quise conocer.
    Arturo perez reverte es mi escritor favorito ademas.

  4. Diana permalink
    4 marzo, 2009 23:07

    Esta carta también llegó a mis manos en una fotocopia ajada, hace ya un montón de años. Me sé el comienzo de memoria. Y se la traduje al inglés a un amor yanqui… Creo que responde a una de las mejores cosas que se pueden transmitir en la vida, el afán por aprender (con y sin hache intercalada), por entender, o por intentarlo. Gracias por colgarla. Hoy quería enviarle el texto a unos amigos profesores en los que la desilusión del día a día enfrentándose a “ESO” empieza a hacerles mella, a hacerles olvidar “la única patria que de verdad vale la pena”.

  5. Andrea permalink
    3 julio, 2009 22:44

    Impresionante articulo. Tambien llego a mis manos a traves de un profesor. Uno de mis sueños es viajar por todo el mundo algun dia y cada vez que siento que pierdo las ganas de conseguirlo, este articulo me ayuda a recuperarlas

  6. marisa permalink
    23 septiembre, 2010 16:21

    el autor defiende los viajes culturales, ¿ que lugares y ciudades nos propone y porque ?

    • baskerbill permalink
      28 octubre, 2011 07:18

      Me da la sensación que los lugares que propone son a modo de ejemplo, y que queda claro el porqué, que es aprender de ellos; al igual que queda claro que no defiende específicamente a Platón y Aristóteles, o la biblia, sino que induce a que leas todo lo que puedas y aprendas de ello.
      Por otra parte, y como buen troll que soy, decir que antes de comentar deberías aprender a escribir. Un error se entiende, pero empezar la frase con minúscula, dejarte dos tildes (en “qué lugares..” y “..y porqué”) y encima el “por qué” escribirlo junto… No tienes precio, Marisa.

  7. marisa permalink
    23 septiembre, 2010 16:24

    ¿cual puede ser el mnsaje del texto?

  8. LUIS ANTONIO permalink
    8 diciembre, 2010 11:33

    Seria bueno ponerlo en los libros de texto.

  9. Francisco Javier permalink
    5 marzo, 2011 14:27

    José Hernández Vizuete, sin lugar a dudas, el mejor profesor que he tenido en mi vida. No es sólo un profesor. Es un “maestro”. Salí del IB Macarena en el 97, y he tenido muchos profesores, pero como él ninguno. Con él conocí a los clásicos y lo que puede ofrecer la lectura. Muchas gracias.

    • 10 marzo, 2011 10:28

      A ti, gracias, por hacerme recordad que Pepe ha sido el mejor no sólo para mi, sino para más gente 🙂

  10. Anónimo permalink
    19 septiembre, 2011 17:35

    a mi me recuerda a Francisco, un magnifico profesor que daba clase en el Instituto Politécnico de Vigo!

  11. Anónimo permalink
    22 septiembre, 2011 16:38

    a parte de ser una carta, que tipo de texo es¿

  12. Anónimo permalink
    2 octubre, 2011 13:22

    me ecanta

  13. Laura permalink
    28 octubre, 2011 00:15

    Debes hablar inglés y francés por lo menos, chapurrear un poco de italiano, y que el estudio del gallego, del euskera, del catalán, que tal vez sean tus hermosas y necesarias lenguas maternas, no te impida nunca dominar a la perfección ese eficaz y bellísimo instrumento al que aquí llamamos castellano…

    Dos comentarios como gallega:

    1) Costa da Morte con Costa de la Muerte
    2) No me gusta que sea “el estudio del catalán, gallego y euskera” los que pueden “impedir” dominar a la perfección el castellano y no cualquier otra lengua.

  14. Aitor Ito permalink
    28 octubre, 2011 04:16

    Dudo que Reverte tuviese internet en su epoca estudiantil. Si no es asi cambiar el titulo o lo que sea que no se entiende quien escribe esto.

  15. Anónimo permalink
    28 octubre, 2011 09:17

    Cuel sería la biblioteca básica de Perez-Reverte? Despues de tantos libros leídos sería magnífico saber cuales son los más recomendables para ir a tiro fijo :-). Alguna idea?

  16. Maria permalink
    28 octubre, 2011 09:18

    Anarquismo intelectual y cultural, diletantismo de salón.
    Nuestra vida y nuestra experiencia vital pueden ser pobres y poco enriquecedores, pero siempre podemos recurrir al recurso del intelectualismo.
    Si nuestra vida no es igual o más rica que la literatura, entonces merece la pena citar una famosa frase de Santiago Segura, el único que exportó el verdadero espíritu patrio: “Cultura, ¿para qué? Para ganar al Trivial Pursuit?…
    Hay juegos mucho más estimulantes y enriquecedores en la vida que pasarse el día recreando en la fantasía mundos y valores perdidos.

  17. Mosquis permalink
    28 octubre, 2011 11:11

    Buen texto, pero con demasiado hincapié en las letras. Si fuera algo más equilibrado y nombrara también a las ciencias sería perfecto.
    Hay que conocer lo que somos y de dónde venimos, pero también necesitamos saber cómo funciona el mundo y las cosas.
    Y es necesario conocer todo esto para que llegado un momento concreto en nuestras vidas dejemos de únicamente receptores de información y conocimiento y empecemos a ser creativos.

  18. Anónimo permalink
    28 octubre, 2011 14:24

    De vez en cuando nos sorprendía hablando de la situación que vivía en aquellos momentos Argentina con noticias impresas directamente de la web del diario Clarín;

    Chavalote, te has colado porque en ese momento el diario Clarín no tenía página web. De hecho, dudo mucho ni que tuviérais internet.

  19. 28 octubre, 2011 14:31

    Genial artículo, lo leí en su día y ahora volver a releerlo es una delicia.

  20. Anónimo permalink
    28 octubre, 2011 20:43

    muy buen texto

  21. Ruymán permalink
    31 octubre, 2011 02:41

    Soy uno de los pocos usuarios que ve mal este artículo 🙂

    Creen, las personas que se dedican profesionalmente al mundo de las letras (escritores, filólogos, etc.) que el mundo debe girar en torno a sus productos: novelas, poesías, filosofía clásica, … Siendo, los avances científicos y tecnológicos, los que ayudan a salvar muchas vidas humanas y hacen menos duro nuestro paso por este mundo, son méritos suficientemente loables como para que se necesite adquirir un mínimo de conocimientos científicos, matemáticos y tecnológicos, si queremos cultivarnos, poseer una cultura satisfactoria; pero en el artículo, no se hace ninguna recomendación de lectura sobre las materias que he citado. Los últimos estudios sobre educación indican que las mayores carencias en los jóvenes se encuentran en el campo de las matemáticas y de las ciencias, incluso es mayor que en las materias de letras.

    Y lo que me parece infumable es que se recomiende la lectura de la Biblia o El nuevo testamento (cuando estaba leyendo la parte del artículo que hacía referencia a este aspecto, llegue a creer que el artículo podía estar escrito en clave de ironía o parodia jaja) Yo recomendaría, en especial a los jóvenes norteamericanos, que leyeran una obra científica fundamental para la humanidad: la teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin; porque es muy triste constatar que la mitad de los ciudadanos de USA no creen en la teoría de la evolución, mientras que sí creen ideas religiosas como el Génesis o el Diseño inteligente.

    El latín y el Griego son lenguas Muertas. La lengua o el idioma es lo que se construye con la práctica de la comunicación entre los ciudadanos (no es propiedad de intelectuales arrogantes) Yo recomendaría que se aprendiera a dominar los idiomas del castellano e inglés; basta estos dos para poder viajar casi por todo el mundo.

    Termino de escribir mi opinión dejando un aforismo que la resume: no se puede vivir del pasado. Debemos vivir nuestro tiempo. Nuestros antepasados vivieron su época; cada generación debe vivir su época. No creo que sea necesario saber más de la cultura creada por gente muerta, que de la cultura creada por personas vivas, de nuestra época.

  22. N9s permalink
    8 noviembre, 2011 15:59

    Touché!

  23. Anónimo permalink
    29 noviembre, 2011 18:21

    Como necesitamos estos textos y este profesorado un placer leer algo diferente a Lo que los medios de comunicación nos ofrecen hoy

  24. Anónimo permalink
    29 noviembre, 2011 18:22

    Como necesitamos estos textos y este profesorado un placer leer algo diferente a Lo que los medios de comunicación nos ofrecen hoy.

  25. Nelko permalink
    26 mayo, 2012 13:45

    Agradecido por tu articulo. Precisamente buscaba este texto para conservarlo, arranque la hoja del dominical pero, al igual que comentais, ya se estaba ajando (si es con h me lo perdonais, tampoco busqueis tildes, ok?).

    A mi parecer un buen articulo, y me gusta la filosofia de vida constructiva y positiva que desprende. Otro que tambien ando buscando, creo recordar que era la segunda parte de este, enumeraba textos y libros concretos y, como de ciencias que soy, estoy seguro que leer alguno de ellos daño no hace.

    Saludos y que la suerte os acompañe

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